Símbolos de identidad, vehículos de propaganda o simples artículos de moda, las playeras estampadas han portado un sin fin de mensajes. Si la clásica playera blanca que popularizaron figuras como Marlon Brando y James Dean se convirtió en un símbolo de rebeldía juvenil a finales de los cuarenta y principios de los cincuenta, el nacimiento del movimiento hippie convirtió a las playeras en el lienzo multicolor por excelencia, hasta llegar a las playeras para sublimar.

Por sus superficies han desfilado frases célebres, eslóganes, marcas, logotipos, fotografías, imágenes abstractas y una infinidad de recursos visuales que han creado tendencia, moda y escuela. Y todo a partir de una simple playera. Las técnicas de grabado e impresión textil han evolucionado a pasos agigantados, permitiendo que una playera personalizada tenga tanta o más calidad que una prenda de marca. Y de las múltiples y variadas técnicas de impresión textil existentes, desde el tradicional bordado hasta la compleja serigrafía, el sublimado ha ganado terreno como uno de los más sofisticados y prácticos métodos de impresión.

playeras para sublimar

La sublimación proviene del vocablo latín sublimāre, que en términos simples significa condensar. En términos de impresión, la sublimación consiste en transformar la materia en estado sólido al estado gaseoso, sin pasar por el estado líquido. Existe un proceso inverso denominado deposición, que consiste precisamente en transformar materia en estado gaseoso al sólido. La técnica de impresión por sublimación consiste en transferir un texto, diseño o imagen, impreso en papel, a un cuerpo compuesto parcial o totalmente de poliéster o un plástico especial. Para el caso de la industria textil, precisamente las prendas elaboradas en su mayoría en poliéster resultan idóneas para la aplicación de la impresión por sublimación. Y aunque no todas las playeras de poliéster son aptas para realizar el proceso de sublimado, existen netamente las playeras para sublimar.

Estas playeras deben cumplir con una serie de características y propiedades que faciliten la adherencia de color en los filamentos de la prenda, como una tonalidad clara (de preferencia totalmente blanca), una constitución mayoritariamente de poliéster y un peso en gramaje ligero. Si bien la sublimación no es una técnica novedosa, la misma comenzó a ganar notoriedad a partir de la introducción de la cámara digital. La necesidad de imprimir imágenes de gran calidad en el menor tiempo posible a través de espacios que dificultarían la aplicación del bordado o la serigrafía (y que por tanto alterarían la integridad de la imagen o diseño original), orilló a los impresores a decantarse por la sublimación, la única técnica que permitiría transferir solamente las zonas entintadas de un área impresa en un espacio específico a través de la aplicación de calor.

La sublimación es una técnica que requiere comprender todos sus elementos y propiedades para su correcta aplicación. Si bien las prendas de poliéster y determinadas superficies plásticas resultan adecuadas para la adherencia de color, si sus superficies son opacas o directamente oscuras, la calidad cromática de la impresión se verá comprometida. El sublimado requiere que las superficies sean lo suficientemente claras para una óptima adherencia de color. Asimismo, el método de impresión por sublimación requiere la aplicación de una adecuada temperatura de calor. Generalmente se recomienda que el equipo empleado mantenga una temperatura aproximada a los 200 grados centígrados, ejerciendo presión sobre el espacio a sublimar en un periodo de tiempo que oscila entre los 35 y 50 segundos.

Los equipos que comúnmente se utilizan para el “planchado” del material son las máquinas transfer o las prensas térmicas. Pero no son las únicas. Tanto el tipo de tinta, como la propia impresora deben contar con determinadas características para un óptimo método de impresión. Las impresoras de sublimación utilizan calor para transferir la tinta al área seleccionada. A partir de un cartucho que contiene los cuatro colores CMYK (cian, magenta, amarillo y negro), dispuestos a lo largo de una cinta, la impresora transfiere los colores uno a uno en el área seleccionada a través de la aplicación de calor. El resultado es una impresión de alta calidad a un costo mucho menor en comparación con los métodos de impresión láser y de inyección de tinta. Si bien es posible transferir la tinta en cualquier tipo de papel, existe un papel que optimiza el proceso de sublimación.

El papel para sublimación contiene un recubrimiento especial que permite la adherencia y transferencia de color con mayor fidelidad en comparación con el papel común. Además, el acabado de la superficie del papel para sublimación impide que la tinta moje el papel, preservando la integridad de la impresión. Y por supuesto, existen las playeras para sublimar. Si los materiales, equipos y tintas son determinantes para la sublimación, la prenda es vital para el proceso.

Con la finalidad de satisfacer cada una de las necesidades de nuestros clientes, en Playerytees hemos diseñado una prenda especial para el proceso de sublimación. El modelo 4000 y 4100, o Tees como se le conoce popularmente, está pensado para cubrir las necesidades de impresión textil, cumpliendo una serie de características que la hacen la mejor opción en playeras para sublimar.

Para empezar, su constitución es 100% poliéster, tiene un peso ligero de 160 gramos por metro cuadrado y la tela es netamente sublimable. Se presenta íntegramente en blanco para permitir la total adherencia de color y, dependiendo del modelo, se encuentra disponible en cuello redondo y cuelo V. Además, la Tees es una prenda ligera, suave, con tacto de algodón, fresca y con etiqueta desprendible, lo que la convierten en una de las mejores opciones disponibles en el mercado textil en playeras para sublimar. Y sólo en Playerytees podrás encontrarla.